Encuestas sesgadas: El Centro de Estudios Públicos (CEP) y su vínculo con la casta empresarial

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Por Esteban Contardo

La encuesta realizada por el Centro de Estudios Públicos (CEP) en julio y agosto de 20171 señala que Sebastián Piñera Echeñique es, entre todos los candidatos presidenciales, el más honesto y confiable. A su vez, es el candidato que más confianza da al momento de enfrentar temas como la delincuencia, educación, salud, crecimiento económico, pensiones y empleo.

Un candidato presidencial que en 1982 fue declarado reo por el fraude en contra del Banco de Talca, que en su gobierno tuvo ministros que han sido formalizados por cohecho, lavado de activos, pagos irregulares, que ha sido cuestionado por las sociedades que posee en paraísos fiscales, que ha hecho uso de información privilegiada, por ejemplo, en el caso LAN, ¿Cómo puede ser el candidato más honesto y confiable?

Un poco de historia

El Centro de Estudios Públicos es fundado en 1980 por Jorge Cauas Lama, Ministro de Hacienda, durante la dictadura de Augusto Pinochet. Desde 1987 el CEP fue presidido por Eliodoro Matte Larraín, miembro de uno de los grupos económicos más grandes de Chile, quien, en 2015, renunció a la presidencia debido al caso de colusión que afectó a CMPC (papel tissue), empresa de la cual era presidente. Luego, se nombró presidente del CEP a Enrique Barros, asesor de CMPC y abogado que en 2011 defendió a Don Pollo Ltda. por colusión en el denominado “caso pollos”.

En la actualidad el CEP está posicionado en el lugar nº23 del Foreign Policy Research Institute de Pensilvania que reúne a los think-tanks2 más influyentes del mundo. Desde 2013 el Centro de Estudios Públicos es dirigido por Harald Beyer (EVOPOLI), ex ministro de Educación del gobierno de Sebastián Piñera (2011-2013), que fue destituido del cargo debido a que el senado lo consideró culpable de la acusación constitucional presentada en su contra que le imputaba la negativa de fiscalizar la existencia de lucro en la educación superior 3 .

Directorio

El Consejo Directivo del Centro de Estudios Públicos está integrado por veinticuatro miembros, los cuales en su totalidad son hombres. Entre los más “destacados” podemos encontrar a:

  • Roberto Angelini R.: líder del grupo Angelini, uno de los mayores conglomerados empresariales de América del Sur, presidente de Corpesca S.A., Empresas Copec, entre otras sociedades.
  • Salvador Said Somavía: presidente del directorio de Isapre Cruz Blanca y director del Parque Arauco S.A., BBVA, ENDEAVOR, entre otras empresas.
  • Jean Paul Luksic F.: presidente de Antofagasta plc, uno de los más importantes conglomerados económicos de Chile con inversiones en minería, aguas y ferrocarriles a través de Antofagasta Minerals, Aguas Antofagasta y Empresas Ferroviaria Andina S.A., respectivamente.
  • Luis Enrique Yarur R.: dueño y presidente del Banco de Crédito e Inversiones (BCI), de farmacias SalcoBrand (involucrada en caso de colusión), entre otras. Declaró como imputado el 13 de enero de 2016 ante la Fiscalía en el marco del Caso Penta por el financiamiento ilegal de la política.   
  • Juan Andrés Camus C.: presidente de la cámara de comercio.

Financiamiento del CEP

El Centro de Estudios públicos se define como una “fundación sin fines de lucro”4 que se financia principalmente por personas jurídicas que aportan una donación anual a la institución. Algunas de ellas son: SQM S.A., AES Gener S.A., Cencosud S.A., A.F.P. Provida S.A. y Aguas Andinas S.A. Según los Estados Financieros del 2016, estas donaciones alcanzaron un total de 1.470.576 millones de pesos.

Encuestas sesgadas

Presentados estos antecedentes, sería absurdo no relacionar al CEP con la casta empresarial. Por más que velen por estudios de carácter académico, es difícil que los intereses del directorio y de las personas jurídicas que donan al CEP no influyan en los diversos estudios públicos que hacen.

En una entrevista para Radio Universidad de Chile el cientista político, Carlos Huneeus, sostiene que el CEP “tiene un consejo integrado por personas ajenas al mundo de las encuestas, que decide las preguntas que se aplican y su formulación, lo que reduce la autonomía. Este hecho explica que ciertos temas hayan quedado fuera de sus encuestas, como las que aluden a Pinochet, violaciones a los DD.HH. , la imagen del sistema económico, las desigualdades y otros”.5

Hunneus efectivamente tiene razón. La encuesta de julio-agosto 2017 abre con la pregunta: ¿Cuáles son los tres problemas a los que debería dedicar el mayor esfuerzo en solucionar el Gobierno? Entre otras opciones se encuentra delincuencia, educación y salud, sin embargo, en ninguna de las opciones aparecen las pensiones, violaciones a los derechos humanos, matrimonio igualitario, sistema de financiamiento de la política, desigualdad de género y tantos otros temas que para los directivos no son relevantes, pero que para las y los miles de chilenas y chilenos que salen a marchar por sus derechos lo son.

En el caso de la igualdad de género, el CEP fue duramente cuestionado en junio de este año, dado que, en la encuesta realizada en abril-mayo de 20176, el sesgo patriarcal de las afirmaciones con las cuales los encuestados debían o no estar de acuerdo, era evidente: “Ser dueña de casa es tan gratificante como tener un trabajo remunerado”; “Tener un trabajo está bien, pero lo que la mayoría de las mujeres en realidad desea es un hogar e hijos”. ¿Cómo no podrían ser tan sesgadas y generalizadas aquellas afirmaciones si el consejo directivo está constituido solamente por hombres?

Ahora bien, incluso si nos posicionamos desde las opciones que nos entrega el CEP, como por ejemplo “salud”, podemos vislumbrar que las preguntas están inclinadas a cumplir ciertas intenciones de los directivos. En la encuesta de julio-agosto de 2017 aparece “¿Qué tan dispuesto está Ud. a pagar mayores impuestos para mejorar el nivel de atención en salud para las personas en Chile?”, pero por qué no preguntan ¿Qué tan dispuesto está Ud. a aumentar los impuestos a los dueños de Chile, a ese 1% que se quedan con el 30% de todos los ingresos del país? Simplemente porque no les conviene.

Si bien es cierto que este think tank es una de las encuestas que más rigor metodológico tiene a nivel nacional (única capaz de realizar encuestas cara a cara y certificada por instituciones internacionales como ESOMAR), parece lógico aseverar que las preguntas que realizan y cómo se formulan tienden a beneficiar los intereses del directorio, de sus financistas y a aquellos candidatos con principios afines.

Respecto a este último punto, Sebastián Piñera aparece como el candidato que más coincide ideológicamente con el CEP. Dentro de las bases de su programa de gobierno, el candidato presidencial del PRI, la UDI y RN, pretende bajar el impuesto a las grandes empresas. A su vez, ha asegurado que, en su eventual gobierno, pretende no extender la gratuidad más allá del 50%, lo que, coincidentemente, se alinea con lo que ha precisado Beyer siendo director del CEP 7. Pero, ¿en qué medida las encuestas benefician a tal o cual candidato?

Cada vez que aparece una nueva investigación del CEP esta se presenta, mayormente, en la prensa conservadora (diario El Mercurio; diario La Tercera) que dedican portadas y titulares exuberantes, y estas tienden a determinan las decisiones de los votantes, ya sea a través del efecto voto útil o del efecto bandwagon.

El denominado voto útil, consiste, principalmente, en que el sector político con más ventaja tiende a atraer votantes de otros con las que comparte electorado. Por ejemplo, Franco Parisi bajó su candidatura para la presidencia, sin embargo, la encuesta de julio-agosto de 2017 lo mantiene como candidato. En ella, Parisi, alcanza un 2,8% de votantes posibles de los cuales una gran mayoría pasará al candidato con los que comparta principios y que lleve más ventaja en las encuestas, que en este caso es Sebastián Piñera. Lo mismo sucederá en segunda vuelta, cuando los votos de José Antonio Kast pasen al candidato de Chile Vamos por tener principios y valores afines.

El caso del efecto bandwagon, consiste en la tendencia de los votantes a asociarse a la facción política ganadora. De esta forma, si una persona ve -a través de un estudio de opinión- que la mayoría tiende a apoyar a una persona o idea por sobre otra, ésta debería seguir la tendencia colectiva y eventualmente cambiar su postura original (Marsh, 1984; Mehrabian, 1998; Navazio, 1977). Este efecto tiene una clara repercusión en las votaciones, y muchas personas votan a los candidatos que creen que tienen más posibilidades de ganar las elecciones, esperando estar en el lado triunfador. Es decir, como Sebastián Piñera es el candidato con más probabilidades de ganar, muchos electores se inclinarán a votar por él independiente de si ideológicamente comparten principios.

Volviendo a la primera pregunta de este artículo ¿Cómo Sebastián Piñera es el candidato más confiable a pesar de todo su historial delictivo? Lo cierto es que no se puede sostener una relación directa entre los datos que entrega el CEP y una posible manipulación, sin embargo, es totalmente válido cuestionar el carácter aleatorio y probabilístico del muestreo, de cuáles fueron los hogares donde se entrevistó a las personas. Por más que el Centro de Estudios Públicos siga estándares internacionales, es sumamente sospechoso que Piñera sea por lejos el candidato más honesto habiendo tenido ministros formalizados, cuestionamientos por evadir impuestos en paraísos fiscales, manipulación de datos de la Casen 2015 y un sinfín de antecedentes que lo vuelven un hombre deshonesto. Sin hechos que avalen la sospecha solo queda la conjetura de que los directivos del CEP se alinean con el candidato que vela por sus valores y principios.

Es por todo lo anterior que los electores no nos debemos prestar para -por qué no- manipulaciones políticas lideradas por la casta empresarial que intenta inducir a todos quienes leemos la prensa, y a quienes creen que las cifras estadísticas tienden a ser elementos irrefutables, a votar por los candidatos del empresariado. No podemos bajar prontamente los brazos si las encuestas predicen o no tal cosa, regalar el voto o simplemente no ir a votar porque las elecciones ya están decididas. Debemos ser capaces de comprender que el Centro de Estudios Públicos intenta resguardar los intereses tanto de sus directivos como de sus financistas. Que tratarán de mantener las AFPs, el sistema de salud privado, el lucro en la educación y una sociedad patriarcal. Entender que para ellos siempre los empresarios estarán sobre el pueblo y sobre cualquier política. Es por todo esto que nosotros desde la calle, las plazas, el almacén, debemos hacer nuestros propios diagnósticos y desde ahí posicionarnos frente a lo que anhelamos como país y no creer lo que aparezca en este u otro think tank.

  1. https://www.cepchile.cl/cep/site/artic/20170831/asocfile/20170831165004/encuestacep_jul_ago2017.pdf
  2. En inglés tanque de pensamiento o laboratorio de ideas. Un think-tank es una institución o grupo de expertos de naturaleza investigadora,​ cuya función es la reflexión intelectual sobre asuntos de política social, estrategia política, economía, militar, tecnología o cultura.
  3. http://www.senado.cl/aprueban-un-capitulo-de-la-acusacion-constitucional-y-ministro-beyer-es-destituido/prontus_senado/2013-04-17/212209.html
  4. https://www.cepchile.cl/financiamiento/cep/2016-04-06/165932.html
  5. http://radio.uchile.cl/2017/04/20/el-mapa-de-las-encuestas-politicas-mas-influyentes-de-chile
  6. https://www.cepchile.cl/cep/site/artic/20170601/asocfile/20170601155007/encuestacep_abr_may2017.pdf
  7. https://www.cepchile.cl/cep/site/artic/20160304/asocfile/20160304095625/pder337_LCox_HBeyer.pdf