Infecciones vaginales: la incomodidad que afecta al 50% de mujeres

1.594

Por Tamara Ossandon Ocaranza
Estudiante de Enfermería, Universidad Católica de Chile.

A pocos días de haber comenzado mi práctica de enfermería en un consultorio me impresionó la cantidad de mujeres que llegaban por el mismo problema: una infección vaginal.  Al conversar con mi profesora, me comentó que las vulvovaginitis o infecciones vaginales no sólo son frecuentes aquí, sino en todo el mundo y que en Chile, una de cada dos mujeres entre 15 y 24 años puede presentarlas. Es muy importante estar atentas a estas infecciones pues, suelen causar molestias, favorecen el contagio de infecciones de transmisión sexual (ITS) y pueden provocar otro tipo de enfermedades a futuro.

¿Cómo reconocer las infecciones vaginales?

La infecciones vaginales se producen por una alteración de la microbiota vaginal que pueden causar síntomas como: flujo anormal, mal olor, ardor, picazón y dolor.

Existen varias infecciones de este tipo, sin embargo, me enfocaré en las tres más importantes: las infecciones por bacterias, por hongos y por tricomona.

La causa más frecuente de las infecciones vaginales es la vaginosis bacteriana, una alteración del tipo y cantidad de las bacterias presentes en la vagina. Se puede reconocer a través de los síntomas que produce, tales como flujo blanco grisáceo y olor a pescado, aunque la mitad de las mujeres suele no presentarlos.

La infección por hongos (Candida albicans) está caracterizada por una fuerte picazón y flujo vaginal blanco y espeso, con aspecto de leche cortada o quesillo. También puede existir ardor durante o después del coito. El 75% de las mujeres activas sexualmente presentará un episodio de esta infección en su vida y su presencia aumenta en personas diabéticas y obesas.

La tricomoniasis es una infección que se transmite por vía sexual y es producida por un microorganismo llamado Trichomona vaginalis. Sin embargo, en algunas ocasiones este protozoo puede transferirse por medio de artículos de baño (como toallas y esponjas húmedas) o juguetes sexuales.  La mayoría de las mujeres (86%) permanece sin síntomas. Sin embargo, el 14% restante puede presentar flujo vaginal de muy mal olor, abundante y espumoso que puede ser de color amarillo o amarillo verdoso. Además, puede haber inflamación y erosiones en las paredes vaginales que puede provocar picazón, ardor, dolor al orinar e, incluso, sangrado luego de tener relaciones sexuales.

¿Cómo podemos prevenir estas infecciones?

Es muy importante una buena higiene, aseo genital diario sólo con agua, evitar sustancias químicas en esa zona como perfumes, cremas y toallitas perfumadas. También se debe evitar la ropa interior sintética y los protectores diarios, pues producen humedad que favorece la proliferación de hongos. Igualmente, se deben evitar las duchas vaginales, ya que alteran el balance de las bacterias de la vagina y su acidez. No está demás decir que la única manera de prevenir una ITS es mediante el uso de preservativo.

Si presentas alguno de los síntomas mencionados consulta a tu médico o matrona.