Naomi Klein y el COVID-19: ¿Cómo vencer al «capitalismo del desastre»?

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El siguiente texto corresponde a una traducción realizada del video de Naomi Klein publicado por The Intercept el día 16 de marzo de 2020, medio del cual ella es corresponsal. 

Traducción por Cleyton Cortés Ferreira

 

Solo una crisis –real o percibida como real- produce cambios reales. Cuando esa crisis ocurre, las acciones que se llevan a cabo dependen de las ideas que están disponibles en el momento.

Milton Friedman

 

Las ideas disponibles en el momento. Friedman, uno de los más férreos defensores del libre mercado, estaba equivocado en muchos aspectos. Pero él tenía razón en este punto: en tiempos de crisis, las ideas que parecían imposibles, de repente, se convierten en posibles. Pero ¿cuáles ideas? ¿Las justas y comprensivas, hechas para que la mayor cantidad de personas se mantenga segura y saludable? ¿O las depredadoras, diseñadas para enriquecer a aquellos que ya son inimaginablemente ricos dejando a las personas vulnerables aún más expuestas? 

La economía mundial está inmóvil ante una serie de golpes (como en la imagen). En medio de este pánico generalizado, lobistas de todo tipo están desempolvando todas las ideas que tienen a disposición. Trump quiere suspender impuestos sobre nóminas de sueldo, lo que podría llevar a quiebra a la seguridad social, dando la excusa de cortarla o de privatizarla totalmente. Una idea que existe desde hace mucho tiempo. Ideas disponibles en ambos partidos, como las declaraciones de George Bush y Joe Biden. También hay ideas para socorrer a algunos de los sectores más ricos y contaminantes de nuestra economía. Ayudas financieras para industrias de fracking, sin hablar de las empresas de cruceros, compañías aéreas y hoteles, de las cuales Trump se puede beneficiar personalmente. 

Esto es un gran problema, porque el virus no es la única crisis que enfrentamos. También hay un colapso del clima y esas industrias que están siendo ayudadas con nuestro dinero son responsables de esa crisis. Trump también se está reuniendo con los ejecutivos de los planes de salud privada. Las mismas empresas que son responsables de que muchos estadounidenses no puedan pagar por la atención médica que necesitan. ¿Cuáles son las chances de que ellos no estén esperando a cambio obtener beneficios injustificados e inmerecidos? Parece que la pandemia está siendo tercerizada. Como la alianza que Trump ha establecido con Walmart, Walgreens y CVS para impedir el avance del coronavirus. El primer movimiento del FED (Sistema de la Reserva Federal, el banco central de los Estados Unidos) fue dirigir 1,5 trillones de dólares a los mercados financieros, y muchas más medidas van en esa dirección. 

Pero si eres un trabajador, especialmente sin vínculo contractual (utiliza el término gig worker), es posible que seas perjudicado. Si necesitas ver a un médico, posiblemente nadie te ayudará a pagar los gastos si no tienes un plan de salud. Y si quieres seguir las recomendaciones para quedarte en casa, también es posible que no te paguen. Claro, tú aún necesitas pagar el arriendo, las cuentas, gastos médicos y educacionales, tarjetas de crédito y tus finanzas. Los resultados son previsibles: muchas personas enfermas no pueden dejar de trabajar lo que significa más personas contrayendo y propagando el virus. Y sin un amplio socorro financiero para los trabajadores, podemos esperar más quiebras y más persona en situación de calle. 

Conocemos bien esta historia. En 2008, la última vez que vimos un colapso financiero global, la pésima idea de ayuda irrestricta a las grandes empresas fue llevada a cabo y personas de todo el mundo pagaron el precio. Eso también era previsible. Hace 30 años, escribí el libro llamado La doctrina del shock. El auge del capitalismo del desastre que describe una táctica brutal y recurrente de los gobiernos de derecha. Después de un evento traumático, una guerra, un golpe de estado, un ataque terrorista, una crisis de mercado o un desastre natural, ellos se aprovechan de la confusión de las personas, suspenden la democracia, imponen políticas radicales de “libre mercado” que enriquecen al 1% más rico en detrimento de los más pobres y la clase media. 

Pero acá va una lección de mi investigación: las crisis no siempre siguen la doctrina del shock. De hecho, es posible que una crisis catalice en un tipo de salto evolutivo. Pensemos en los años ‘30, cuando la Gran Depresión llevó al New Deal. En los Estados Unidos y en otros lugares, gobiernos comenzaron a tener un programa de protección social para que en la siguiente gran crisis hubiese programas como la seguridad social que protejan a las personas.

«El derecho de toda familia es una morada digna, el derecho a un tratamiento médico adecuado y la oportunidad de obtener y disfrutar de buena salud». F. D. Roosevelt.

 

Nosotros sabemos cuál es el plan de Trump. Una doctrina de shock pandémica con las ideas más peligrosas a disposición: privatizar la seguridad social, cerrar las fronteras y encarcelar aún a más inmigrantes. Incluso es posible que intente cancelar las elecciones. Pero el final de esta historia aún no está escrito. 

Es año de elecciones. Movimientos sociales y políticos insurgentes ya se movilizan. Y como en los años ’30, tenemos una gran cantidad de otras ideas disponibles.

«Nosotros creemos que todo el mundo tiene derecho a un tratamiento médico».

«No vamos a parar de movilizarnos y luchar hasta que todos los indigentes tengas un hogar».

«Cancelar las deudas estudiantiles».

«Tiene mucho sentido que, si estuvieses enfermo, no seas castigado por no tener ingresos». 

Hace unas semanas, muchas de estas ideas fueron rechazadas por considerarse demasiado radicales. Ahora, comienzan a parecer la única forma razonable de salir de esta crisis y prevenir las futuras. 

«Hay un punto que ayuda a explicar la diferencia entre las pruebas de coronavirus en Corea del Sur y en los Estados Unidos. En Corea del Sur, como en Canadá y países europeos, tienen un sistema único de salud.
Eso vuelve más fácil la movilización y las personas también saben bien lo que deben hacer. Es una única instrucción para realizar las pruebas. En los Estados Unidos es un mosaico de innumerables sistemas diferentes. Entonces, tú no puedes decir “mira los pasos exactos que los estadounidenses deben adoptar para realizar las pruebas”. Elizabeth Cohen.

Y con Washington en un momento repentino de grandes estímulos económicos, es la hora perfecta para los estímulos que hemos debatido por años.

«Hoy es el día en que realmente nos embarcamos en una agenda amplia de justicia económica, social y racial en los Estados Unidos». Alexandria Ocasio-Cortez.

Es llamado el “New Deal verde”. En vez de salvar a industrias contaminantes del siglo pasado, deberíamos estimular a las industrias limpias que nos darán seguridad en el siglo que viene. Si hay algo que nos enseña la historia, es que los momentos de crisis son muy volátiles. O perdemos mucho, somos engañados por las élites y pagamos el precio durante décadas o conquistamos victorias progresistas que parecían imposibles unas semanas antes. No es el momento de una crisis nerviosa. El futuro será determinado por aquellas personas dispuestas a luchar con más ganas por los ideales que hicieron posibles. 



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