Selección poética de Ninfa María

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Cecilia Beltrami, alias Ninfa María, se formó como psicóloga en la Universidad Católica, fluyendo sus intereses por los recovecos de artes como la escritura, la fotografía y la performance. En el año 2017 fue seleccionada para formar parte de la  XVII versión del concurso Santiago en 100 palabras. Este año emergió su primer poemario, “Líquida”, además de colaborar con el Laboratorio de Escritura de las Américas en su XXX publicación y ser incluida en la antología poética“Sin fronteras” realizada por la Sociedad de Escritores de Chile Sin Fronteras.

 

 

Libélula onírica                          

 

Rugosidades recubriendo la memoria

entre mil diables melosa

milagrosa

fulgorosa derramante de escarchas

trepas acérrima hacia mi ser

imaginando ganas indignas

escurriendo metales derretidos

corazas evaporadas

tristezas sin sentido

 

Cargas caras conjurando juegos

nublando lunas blandas

jurando real el rezo

capturando brotes y trazas

mientras mentiras creo

comiendo montañas como frutas

quepo entero en un agujero

atroces guijarros lanzo gozando

relinchando lincho al lacho

corriendo

rasgo su brazo

brota una ruta

 

Ninguno une lo suyo

indiferentes sin referente

orillando lo oyes andando

cocinándose sin desearlo

asediado sin asentir

ocultándose

irradiando doce óculos

con culpas cultas y asesinas

 

Laboriosidad intrínseca

repetida y poco respetada

evanescente pordiosera

mas diosa ardiente aventurera

libélula radiante surcas los nortes

plegando todas las pieles

maleando las trampas trémulas

deviniendo arrebol o célula

masticando deseos sodomitas

arrancando recias voluntades

vestigio de materia vertiginosa

dominando lo impronunciable

 

 

Habitar la llegada eterna                   

 

Vivir en verborrea correntosa plena

el cáliz de chorreando la cabeza

siempre oculta la influencia

 

Del vacío emergen

sílabas vibrantes

gastando los flujos

robando materia

mutando a experiencias

 

El éxtasis de ver al momento

de  rri tién  do se

en rayas verticales de todos los sentidos

inundando de voluptuoso naranja

el aquí y el ahora

haciendo del tiempo

una vasija en la que anidarse

en un movimiento espiral

que sin eje tiene centro

aprendiendo a ocupar todo el espacio necesario

e s t i r a r s e   t a n t o q u e s e   o c u p e n t o d o s l o s   d í a s

mientras pasan los lugares

 

Correr hacia adentro

rajando umbrales

habitar la llegada eterna.

 

 

En fuga

 

Que le eviten la renuncia

a tanta exigencia muerta

repetía en su cabeza

“piensas, mucho piensas”

es molesto tener que tener un cuerpo

existir sin ser un centro

es todo lo que quería

corbatas, citas y pastillas

son las burlas de las personas

decía mientras corría

hacia su soledad liberadora,

detrás de sus brazos

detrás de sus manos

detrás de la arcilla

moldeando visiones periféricas

de la mirada de nadie

buscando alcanzar algo que no sabe

para dejar una señal

– aunque sea siempre en fuga-

de lo que vale una vida.

 

 

Escribir lentes nuevos

               

“Elija unos lentes señora”

me dice el comandante Mente.

Yo le digo que por fortuna soy señorita

y buscándolos recorro las galerías.

 

Tienen que ser unos que me parezcan bonitos

que sean originales, pero nunca tanto

que me muevan las tripas

que declaren algo

que le digan al resto

eso de lo que yo misma no estoy tan segura

o que al menos sean una máscara transitoria

que dibuje una pista

un atisbo de lo que soy.

 

“Estos irónicos me parecen bien”,

le digo mientras mi mano los vierte sobre la hoja

“No trate de ser cool,

aparentar sólo la hará fallar”

señala con los dedos en retirada.

 

Me los pongo de todas formas,

porque prefiero más verme chistosa que preciosa.

Los signos van llenando ya la media página

y pienso que quisiera comprenderme,

algo veleidosa, queriendo pasar por misteriosa

creo que por puro dar rodeos hago estas cosas

porque sé por fundamento

que a la orilla se llega por el centro,

por eso, y también porque estoy algo loca,

siempre escribo lentes nuevos.

 

 

White people a.k.a. los reyes del mundo

 

No señora, por favor no me mire

ya es suficiente estar envenenada por su lengua mordaz

llena de orgullo blanco y pureza clorificada

injusta e inmerecida

Ya sé, ya sé, usted es buena, no se sentía capaz

¿que le incomoda mi congoja?

¿que esto la hace enojar?

Créame que entristecida me lo banco

el sufrimiento de miles concentrado en este instante

repetido, renovado, recordado

Si no reconoce mi semblante

avergonzado y vacilante

es por su comodidad que no deja huella

No tiene qué recordar

no hay en su historia latigazos que hicieron mella

no recuerda que la suya es un alma mortal

y no sabe que sus adoradas reglas

no la llevan al tesoro que espera ver al final.

 

 

No.

 

Sí, me muevo.
Me arrastra el dolor impotente
de mi soledad inherente
y más por la de ustedes
de las ilusiones que guardan las superficies
sobre las que se posan felices sus cabezas
sin ver nada de lo que hay bajo ellas
ignorancia, temor.

Corazón que ya no palpita
bajo presión de insinceridad.
Todos luchando por sueños de algo más
mas de nadie sabe de qué.

Me canso, me canso, me canso
me canso de no vivir
me lloro de ganas de salir de este monstruo
monstruo máquina
monstruo impalpable e indestructible
monstruo encubierto
monstruo en sí y para sí

Y de alienación ya nadie sabe nada
cuando todos son parte de
propios y dueños de una parcelita en monstruolandia

Dime qué diferencia hay
entre estar ahora y no estar
todo se suple
todo.

Satisfacciones envasadas
muertes inocuas
levedad eterna
copias para todos, para siempre
para ese después que no existe.

Y ya no, ya no, ya no
no te diste cuenta de lo que pasaba
por la cabeza de tu bebé
pero descuida, ahora siempre es demasiado tarde.

Si caigo, no me atajen.

No. No quiero ser una más de
tapada en excusas
envuelta sin vuelta
inocencia justificada y para llevar.
Aburrida en las sábanas
del domingo infinito de una cama de mall.

Y no entiendes
la clave en
lo amargo, lo oscuro
lo ajeno
lo incómodo
lo nuevo
lo raro
lo tonto
arriesgarse a no ser
frente a ojos monstruosos

Dame un no
que signifique no.